Colombia

Corrupción y parapolítica: Estos son los congresistas que se oponen a las reformas sociales en Colombia

Gustavo Petro habla del futuro de la reforma laboral — YouTube

Ocho senadores de la derecha colombiana presentaron una ponencia en contra de la reforma laboral que impulsa el gobierno progresista

La reforma laboral en Colombia tiene como objetivo mejorar la estabilidad y las condiciones laborales de millones de trabajadores, enfocándose en la formalización del empleo y la regulación de nuevas modalidades de trabajo. Según el Ministerio del Trabajo, entre los principales beneficiarios se encuentran los empleados de plataformas digitales de reparto, microempresarios, trabajadores del arte y la cultura, deportistas, entrenadores, periodistas y trabajadores de servicios temporales.

Entre los cambios clave propuestos se incluyen la promoción de contratos a término indefinido, la reducción de la jornada laboral diurna, el aumento de recargos por trabajo en días festivos y la implementación de supervisión humana en sistemas automatizados de empleo.

¿Quiénes son los promotores del bloqueo institucional?

Aunque el próximo martes se definirá la suerte de la reforma a la salud, la ponencia de los senadores de la Comisión VII hunde virtualmente su aprobación. Entre los firmantes se encuentran Honorio Henríquez (Centro Democrático),  Esperanza Andrade (Partido Conservador),  Nadia Blel (Partido Conservador),  Ana Paola Agudelo (Partido MIRA), Norma Hurtado (Partido de La U) y Fabián Díaz (Alianza Verde).

Desde sus inicios, el Partido Conservador se ha comportado como el ente articulador de los clanes mafiosos, este es el caso de los clanes Blel de Bolívar y Andrade del Huila

La presidenta de la célula senatorial, Nadia Blel, ha negado enfáticamente que su posición representa un bloqueo político. En una entrevista con Semana, la congresista criticó al Gobierno: “El Partido Conservador tuvo toda la intención de hacer modificaciones al sistema laboral. Presentamos un proyecto independiente que fue desechado por el Gobierno cuando se tramitó en la Cámara. Por eso nos sorprende que ahora el Gobierno diga que no se le escuchó, cuando nosotros siempre tuvimos la disposición de dialogar”.

No obstante, la postura conciliadora de los conservadores no se mantuvo por mucho tiempo, pues Blel también advirtió sobre la posibilidad de bloquear la reforma a la salud, la cual busca restringir el negocio de las corporaciones privadas prestadoras del servicio y ampliar la capacidad de atención del sistema público. Al respecto, señaló: “La reforma a la salud no se puede tomar como un proyecto de campaña electoral”.

El trístemente célebre Partido Conservador

Desde sus inicios, el Partido Conservador se ha comportado como el ente articulador de los clanes mafiosos, este es el caso de los clanes Blel de Bolívar y Andrade del Huila. Estos últimos lideran la obra pública en su departamento.

Uno de los principales escándalos de la senadora Blel gira en torno a las conexiones entre los financiadores de campaña y contratistas de la Gobernación de Bolívar, departamento gobernado por su hermano Vicente Blel hasta el 2024. Se ha señalado que varias personas y familias que financiaron sus campañas también han obtenido contratos de salud con la administración departamental, lo que ha despertado sospechas sobre un posible uso clientelista de estos recursos.

La influencia política de los Blel no es reciente. Su padre, Vicente Blel Saad, fue condenado por sus vínculos con grupos paramilitares durante el escándalo de la parapolítica, un hecho que ha ensombrecido el legado familiar. Nada nuevo en la larga historia del Partido Conservador, cuna del paramilitarismo desde la fundación de “los chulavitas” a mediados de los años 40.

Se estima que Vélez sea nuevamente respaldado por la bancada uribista para disputar la curul de la diáspora que actualmente ocupa la feminista indígena Carmen Ramírez, del Pacto Histórico

Otro oscuro capítulo del clan Blel es el de Carlos Andrés Rodríguez Arana, contratista de la Gobernación de Bolívar durante la administración de Vicente Blel. En 2020, se reveló que Rodríguez Arana, como representante legal de la empresa Salud Segura R y L SAS, obtuvo un contrato por más de 435 millones de pesos para la compra de elementos de bioseguridad. Este proceso fue cuestionado debido al lobby de su tío, Jorge Rodríguez Sosa, entonces presidente de la Asamblea de Bolívar, lo que presuntamente generó conflictos de interés e irregularidades en la adjudicación.

Los partidos uribistas

La ultraderecha uribista está representada en el Congreso por los partidos de la U, MIRA, Centro Democrático, Cambio Radical. En los últimos años, 60 congresistas del arco uribista han sido condenados por sus vínculos con grupos paramilitares. Según testimonios de exlíderes paramilitares, la presión política y militar que ejercían en algunas regiones les permitió establecer alianzas con las familias más poderosas de la zona. Mientras los paramilitares obligaban a las poblaciones a votar bajo amenazas, estos clanes promovían leyes que favorecían sus intereses económicos. De acuerdo con los testimonios del exlíder paramilitar Salvatore Mancuso, esta estrategia fue clave para la elección de Álvaro Uribe como presidente en 2002.

En 2018, el congresista Honorio Henríquez fue suspendido temporalmente de su cargo por el Consejo de Estado debido a irregularidades en la elección de 2014. Sin embargo, logró retomar su posición con el apoyo del Grupo Daabon, con sede en Magdalena, uno de los beneficiarios de la multimillonaria estafa de Agro Ingreso Seguro (AIS).

El nombre de la senadora Norma Hurtado ha sido vinculado al bloqueo de las reformas sociales impulsadas por el actual gobierno. En 2023, el canal Noticias UNO reveló que Hurtado habría seguido instrucciones de Dilian Francisca Toro, líder de su partido (La U) y actual gobernadora del Valle del Cauca, así como de Germán Vargas Lleras, jefe de Cambio Radical, para hundir el primer texto de la reforma a la salud.

La denuncia indica que ambos partidos habrían recibido financiación de la multinacional Keralty, propietaria de la EPS Sanitas, que tenía intereses en frenar la reforma, ya que ésta proponía limitar el poder de las empresas gestoras de salud. Estas acusaciones generaron controversia y reforzaron las críticas sobre la influencia de los sectores privados en el debate legislativo sobre el sistema de salud.

En el caso del partido cristiano MIRA, el boicot institucional contra las reformas sociales del gobierno progresista parece estar motivado por el intento de recuperar su influencia sobre la Cancillería. Ana Paola Agudelo trabajó en temas migratorios junto al entonces congresista de la diáspora, Juan David Vélez, quien ha sido señalado por presuntamente utilizar su cargo para favorecer a su familia en distintas gestiones diplomáticas, generando controversia sobre su labor legislativa. Se estima que Vélez sea nuevamente respaldado por la bancada uribista para disputar la curul de la diáspora que actualmente ocupa la feminista indígena Carmen Ramírez, del Pacto Histórico.

Ante el saboteo de las reformas, el presidente Gustavo Petro decidió convocar a la ciudadanía a una consulta popular

Finalmente, la bancada del Partido Verde está llamada a cumplir con sus deberes corporativos. El portal Cuestión Pública reveló que uno de los miembros de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de Katherine Miranda, líder de la facción de derecha del Partido Verde, recibió 74 millones de pesos entre 2022 y 2023 mediante dos contratos suscritos con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) para brindar asesoría jurídica a la entidad.

¿Se revitaliza el consenso popular del progresismo en Colombia?

El SENA es la entidad pública encargada de garantizar la formación de profesionales técnicos y tecnológicos. Precisamente, los aprendices de esta institución se movilizaron en la Plaza de Bolívar el miércoles siguiente al boicot de la reforma laboral en el Senado. Estos aprendices representan la base laboral más cualificada del país, pero, paradójicamente, trabajan en los sectores más precarizados sobre los cuales el gobierno progresista busca impulsar su reforma laboral.

Ante el saboteo de las reformas, el presidente Gustavo Petro decidió convocar a la ciudadanía a una consulta popular. La iniciativa busca fortalecer y revitalizar la alianza con diversos actores sociales, como sindicatos, estudiantes, aprendices de universidades técnicas, pensionados y jóvenes en situación de precariedad. Este referendo podría convertirse en un termómetro para medir la aprobación social del gobierno del Pacto Histórico de cara a la contienda presidencial del 2026. Esto explica la respuesta antidemocrática de Efraín Cepeda, presidente del Senado y militante del Partido Conservador, al afirmar que "el Senado debe decidir si acoge o no la consulta popular". Como ha ocurrido en repetidas ocasiones a lo largo de la historia de Colombia, el Partido Conservador —una mesa chica que representa a los clanes más corruptos del país— insiste en limitar la participación ciudadana, creando así las condiciones para un escenario de confrontación y violencia a gran escala.