El Frente Amplio chileno elige nueva dirección y se prepara para ciclo electoral
El Frente Amplio chileno desde este fin de semana tiene su primera directiva oficial, luego de dos días de votaciones que convocaron sobre el 20 por ciento de su militancia de más de 62 mil adherentes. La abogada Constanza Martínez será la primera presidenta de este partido unificado legalmente desde el 1 de este mes que se ha transformado en el más grande de Chile y con la mayor representación parlamentaria con sus 24 congresistas.
La nueva directiva de once integrantes que liderará la ex delegada presidencial de la región metropolitana de Santiago, fue ratificada por el 86 por ciento de los votos y no tuvo competencia pues resultó de un acuerdo político al que concurrieron las formaciones preexistentes: Convergencia Social, Revolución Democrática, Comunes y Plataforma Socialista. La competencia fuerte se produjo en la elección del comité central del Frente Amplio, al que postularon cinco listas para llenar los 105 escaños de la mayor instancia de conducción política.
Definido como una fuerza socialista, feminista, ecológica e internacionalista, el frenteamplismo emergió hace siete años, cuando confluyeron en una coalición una decena de movimientos que lideraron las grandes movilizaciones estudiantiles de 2006 y 2011 con dirigentes que hoy gobiernan el país, como el propio presidente Gabriel Boric, el ahora exministro Giorgio Jackson y la ahora presidenta del renovado Frente Amplio, Constanza Martínez, quien presidió la federación de estudiantes de Derecho de la Universidad de Chile.
La rebelión social de 2019 sorprendió a los partidos del Frente Amplio en pleno proceso de legalización, un paso necesario para avanzar en la disputa de la institucionalidad y materializar su proyecto de transformaciones. La salida política a la crisis abierta por las masivas movilizaciones y el aumento de la violencia a través de un acuerdo para el cambio de la Constitución, que incluyó a toda la derecha por entonces gobernante Sebastián Piñera, produjo el fraccionamiento de la alianza que ya en 2014 había levantado la candidatura presidencial de la periodista Beatriz Sánchez, quien logró un sorprendente 20 por ciento de la votación.
El Frente Amplio volvió a demostrar su fortaleza y arraigo social el 2021, cuando nominó al entonces diputado Gabriel Boric como su candidato a primarias presidenciales, para competir con el alcalde comunista Daniel Jadue, por entonces favorito en las encuestas. El líder frenteamplista obtuvo el 60,4 por ciento de los votos y consiguió una ventaja de casi un millón de sufragios. En la primera vuelta presidencial el candidato del Frente Amplio quedó en segundo lugar, por debajo del ultraderechista José Antonio Kast.
Enfrentado a un momento crucial, el Frente Amplio volvió a reinventarse y construyó una alianza más amplia para superar al candidato de la extrema derecha. En el balotaje, Boric superó por un millón de votos a Kast y unos meses después la joven coalición entraba al palacio de gobierno, pero acompañada del Partido Comunista y todo el arco socialdemócrata de la ex Concertación; solo la DC quedó fuera de la coalición oficialista. A poco andar del gobierno, el propio presidente Boric propuso la idea de fusionar todas las fuerzas del Frente Amplio en un solo partido.
El 1 de julio recién pasado, el Frente Amplio recibió la aprobación del Servicio Electoral para la fusión de los partidos integrantes, particularmente Convergencia Social y Revolución Democrática, los que se autodisolvieron en el renovado Frente Amplio. De inmediato fueron convocadas las elecciones internas, principalmente porque el próximo 27 de julio se cierran las inscripciones de candidaturas para la elección municipal de octubre. Y el Frente Amplio quiere llegar a la papeleta de los comicios que eligen a 345 alcaldes, varios miles de concejales, 16 gobernadores regionales y decenas de consejeros provinciales, con sus candidaturas inscritas bajo la nominación frenteamplista.
La competencia interna que tuvo foco en la elección de comité central reordenó las fuerzas para lo que viene en este periodo: claramente la ex Convergencia Social es la fuerza eje del nuevo partido, que tuvo un significativo primer lugar con la candidatura del diputado y también histórico frenteamplista, Gonzalo Winter. El exdiputado y exministro Giorgio Jackson tuvo la segunda mayoría, pero con un notorio desgaste de su partido -Revolución Democrática- afectado por un caso de corrupción. También ingresan al comité central, la actual ministrade la Mujer y equidad de género Antonia Orellana, y la diputada Gael Yeomans, entre los liderazgos más destacados.
La nueva directiva frenteamplista tiene por delante un ciclo electoral que incluye la municipal de octubre y luego el 2025 la batalla de fondo: la elección presidencial y las parlamentarias. La dirección a cargo de Constanza Martínez buscará poner al Frente Amplio como una fuerza de alta incidencia a la hora de las decisiones, como forma de dar continuidad al proceso de transformaciones iniciado por la presidencia de Boric.
“Comenzamos una nueva etapa, para construir un partido al servicio de las transformaciones que Chile demanda”, dijo Constanza Martínez, al referirse a las reformas pendientes, casi todas ellas -como la previsional y la tributaria- obstaculizadas por la mayoría de la derecha en ambas cámaras del Congreso.
La búsqueda de mayor influencia del Frente Amplio se percibió en las palabras de Gonzalo Winter cuando la prensa le preguntó sobre las cartas presidenciales de su partido. “Si queremos dar continuidad a las transformaciones, el Frente Amplio debe tener una candidatura que se mida con otras en una primaria, me parece que es la forma de dar continuidad a nuestras ideas”, dijo el dirigente más votado del Frente Amplio.