Maduro detalla la llamada con Trump en plena ofensiva de EEUU en el Caribe y en el Pacífico Oriental
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó que mantuvo una comunicación telefónica con el mandatario estadounidense Donald Trump, una conversación que —según explicó— ocurrió en un ambiente caracterizado por el respeto y un tono inesperadamente cordial, pese al clima de tensión entre ambos gobiernos.
La llamada se da en medio de las tensiones entre Caracas y Washington a cuenta de los ataques del Pentágono contra lanchas civiles supuestamente relacionadas con el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico que han matado a más de 80 personas.
De acuerdo con información conocida públicamente, el intercambio se habría realizado alrededor del 21 de noviembre, luego de que la Casa Blanca estableciera contacto directo con el Palacio de Miraflores.
Durante una transmisión oficial, Maduro relató que recibió la llamada de forma sorpresiva y señaló que, evita comentar asuntos sensibles hasta que exista un mínimo de certeza diplomática. Por ello, dijo, mantuvo prudencia antes de confirmar el hecho.
El mandatario venezolano explicó que, desde su experiencia como excanciller y actual jefe de Estado, considera que ciertas gestiones deben manejarse con discreción hasta que tengan un rumbo claro. Destacó que, si la llamada representa un paso hacia un diálogo bilateral, su gobierno está dispuesto a impulsar canales que prioricen la diplomacia, el respeto mutuo y la búsqueda de estabilidad regional.
"Yo recibí una llamada y conversé con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Puedo decir que la conversación fue en un tono de respeto, inclusive puedo decir que fue cordial", ha declarado en un programa emitido en la cadena de televisión estatal VTV.
El mandatario venezolano ha celebrado además que "si esa llamada significa que se están dando pasos hacia un diálogo respetuoso de Estado a Estado, de país a país, bienvenido el diálogo, bienvenida la diplomacia".
Insistió en que Venezuela tiene disposición a retomar un diálogo estructurado con Estados Unidos y subrayó que su expectativa es avanzar hacia condiciones que favorezcan la paz, la independencia y la dignidad del país.
Fuentes consultadas por medios estadounidenses han señalado que la comunicación se habría realizado para evaluar la posibilidad de una reunión presencial en territorio norteamericano
La existencia de la llamada también fue reconocida días después por Donald Trump, quien, durante un encuentro con la prensa, confirmó haber conversado con Maduro, aunque evitó revelar detalles o profundizar en el contexto del intercambio.
Fuentes consultadas por medios estadounidenses han señalado que la comunicación se habría realizado para evaluar la posibilidad de una reunión presencial en territorio norteamericano.
Sin embargo, hasta ahora no existe un acuerdo concreto ni hay señales públicas de que las conversaciones hayan avanzado.
La confirmación del contacto ocurre en medio de un momento especialmente tenso entre Caracas y Washington. En días recientes, el gobierno estadounidense ordenó a pilotos y aerolíneas evitar el espacio aéreo venezolano, reforzando las advertencias vinculadas a la crisis de conectividad y seguridad en la región.
El escenario se complica aún más con la operación militar estadounidense “Lanza del Sur”, desplegada desde agosto de 2025 en el Caribe y el Pacífico, supuestamente para combatir redes de narcotráfico.
Por su parte, Maduro ha denunciado reiteradamente lo que califica como agresiones continuas por parte de Estados Unidos, entre ellas una campaña de presión política y militar que, afirma, ha puesto a prueba al país durante más de 22 semanas.
Según su versión, este periodo ha evidenciado un sentimiento de defensa nacional fortalecido y la movilización de más de seis millones de milicianos comprometidos con la protección del territorio.
Los operativos "Lanza del Sur" de EEUU, son verdaderas ejecuciones extrajudiciales que atentarían contra el derecho internacional, en específico rematar intencionalmente a náufragos que ya no representaban ningún peligro para EEUU
Organismos internacionales han expresado preocupación por los asesinatos vinculados a los operativos "Lanza del Sur" de EEUU, verdaderas ejecuciones extrajudiciales que atentarían contra el derecho internacional, en específico rematar intencionalmente a náufragos que ya no representaban ningún peligro para EEUU después de un bombardeo inicial.
Sobre este tema fue hasta este mismo miércoles que Trump ha declarado desde el Despacho Oval que "apoyó la decisión de inutilizar los barcos y a quienquiera que los navegue", al ser preguntado sobre la decisión de atacar por segunda vez a los supervivientes de un primer bombardeo contra una embarcación matando finalmente a los once tripulantes.
"La mayoría ya no están, pero quienesquiera que los esten navegando son culpables de intentar matar gente en nuestro país", ha alegado, justificando así una decisión tomada por el almirante Frank Bradley y respaldada "al cien por cien" por el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en palabras de la Casa Blanca.
Trump ha eludido las preguntas sobre si Bradley y Hegseth deberían ser castigados si había supervivientes aferrados a la embarcación atacada, según ha recogido la cadena de televisión estadounidense CNN. "Creo que van a descubrir que esto es la guerra, que estas personas estaban matando a nuestra gente por millones.
Creo que van a descubrir que hay mucha gente dispuesta a apoyar lo que están haciendo, destruir esos barcos. Y muy pronto, vamos a empezar a hacerlo también en tierra", amenazó.
En este contexto de doble cara de Trump, la llamada con Maduro representa un movimiento inesperado, pero potencialmente significativo, en el complejo tablero político entre ambos países.
Aunque los detalles permanecen reservados, el contacto abre una ventana —muy incierta— hacia posibles recomposiciones diplomáticas, con la certeza para Venezuela de que tarde o temprano, habrá una nueva ofensiva de EEUU.