El Estado terrorista de Israel sigue matando mientras las fuertes lluvias inundan Gaza durante el Ramadán
Las potencias democrático-genocidas occidentales y el Estado terrorista de Israel prosiguen el genocidio en Gaza, mientras atacan o justifican la agresión contra Irán, dibujando una idéntica lógica de poder de clase geopolítico y doméstico, cuya economía de dominación y explotación no resulta muy difícil de transponer a los conflictos en juego en los distintos Estados-nación y las diversas regiones geoeconómicas del sistema-mundo capitalista, lo cual transforma drásticamente el concepto de lucha política y la disputa de lo que constituye hoy una democracia funcional
Israel sigue matando e hiriendo a la población palestina a lo largo y ancho de la Franja de Gaza, cuatro meses y medio después de la firma del fraudulento alto el fuego, mientras siguen bloqueados por Israel y sus socios genocidas occidentales la entrada de los materiales necesarios para construir refugios adecuados y dignos, para garantizar el suministro de alimentos y para disponer de los medicamentos imprescindibles. Esta semana, fuertes lluvias han vuelto a azotar Gaza, inundando miles de tiendas de campaña y dejando a otras tantas familias palestinas sin la protección adecuada contra los elementos. Dos palestinos murieron el miércoles por la noche en el este de Deir al-Balah, en el centro de Gaza, como consecuencia de un ataque israelí, que tenía como objetivo a civiles, según fuentes médicas del Hospital de los Mártires de Al-Aqsa. El martes 24 de febrero un palestino murió en un ataque perpetrado con drones israelíes en la ciudad de Gaza, según la agencia de noticias Wafa. El Ministerio de Salud palestino en Gaza ha informado de que 618 palestinos han muerto y más de 1600 han resultado heridos desde que entró en vigor el llamado acuerdo de alto el fuego el mes de octubre de 2025 hasta el pasado 25 de febrero.
En un artículo publicado esta semana en Middle East Eye, la periodista e investigadora Maha Hussaini informa: «A pesar de la relativa tregua en los bombardeos a gran escala, los ataques no han cesado por completo. En los dos primeros días del Ramadán, el ejército israelí mató a dos palestinos e hirió a otros cuatro en la Franja de Gaza». Hussaini añade que desde 2023 la población palestina de Gaza ha celebrado el Ramadán bajo el hambre impuesta por Israel y «durante el Ramadán de 2024 las fuerzas israelíes mataron a cientos de palestinos, que esperaban ayuda en la ciudad de Gaza, en lo que se denominó las “masacres de la harina”». El Ramadan de este año, indica Hussaini, se celebra con «los mercados de Gaza en una situación similar al período anterior a la guerra, con los estantes nuevamente llenos de productos». Sin embargo, para muchas familias, «estos artículos siguen estando en gran medida fuera de su alcance, inasequibles en medio de la devastación casi total del sector económico de la empobrecida Franja». Los palestinos y palestinas se ven obligados a pasar sus días llenando sus depósitos de agua y recogiendo leña para calentar sus tiendas de campaña y preparar la comida. A finales de enero, tan solo el 20 por 100 aproximadamente de los mil quinientos camiones de gas para cocinar asignados habían entrado en Gaza, señala Hussaini, por lo cual las familias dependen de las menguantes cantidades de leña conseguidas para cocinar durante el Ramadán. Esta foto, de Khames al-Refi, muestra a una familia celebrando el 18 de febrero su primer iftar del Ramadán el 18 de febrero sobre los escombros de la mezquita Abbas de la ciudad de Gaza. La mezquita fue bombardeada por Israel durante el genocidio.
Denegación de evacuaciones médicas
Israel sigue denegando las evacuaciones médicas tanto a niños y niñas como a pacientes adultos, tras casi dos años y medio de genocidio y destrucción del sistema sanitario en la totalidad de la Franja de Gaza, y mientras Israel sigue bloqueando la entrada de los medicamentos, equipos médicos y suministros necesarios para reparar las infraestructuras sanitarias vitales.
🚨Two-year-old Nidal Abu Rabi’ died after his health deteriorated while waiting for permission to leave Gaza for treatment, as the Israeli occupation continued to block medical evacuation and restrict access to care. Nidal suffered from liver and spleen disease, and although his… pic.twitter.com/OSOu3nG2RC
— Translating Falasteen (Palestine) (@translatingpal) February 22, 2026
El pasado 22 de febrero, Nidal Abu Rabi, un niño de 2 años, murió tras esperar el tratamiento de una enfermedad, que le afectaba al hígado y al bazo. El reportero Osama Kahlout grabó a la madre de Nidal, Iman Hamdoun, en estado de absoluta conmoción y dolor, sosteniendo el pequeño cuerpo de su hijo envuelto en mantas. Hamdoun afirma que la derivación para la evacuación de Nidal estaba aprobada desde hacía tres meses, pero Israel seguía negándole el permiso para salir de Gaza para recibir tratamiento médico. «He perdido la voz de tanto apelar», dice. «Nadie se preocupa por mí ni por el niño. Hoy he perdido a mi hijo. No quiero perder también a mi hija». Iman Hamdoun dice que su hija está recibiendo tratamiento en el Hospital Al-Aqsa Martyrs por una enfermedad renal, presentándo niveles bajos de proteínas y albúmina, y que cada vez que ingresa, su situación evidencia su gravedad y deben administrarle oxígeno. La Organización Mundial de la Salud informó el mes pasado de que más de 18.500 personas en la Franja de Gaza, entre ellas al menos 4000 niños, siguen necesitando ser evacuadas para recibir tratamiento médico, que no está disponible en el territorio. El Ministerio de Salud de Gaza ha dicho que más de 1200 pacientes ya han muerto mientras esperaban para salir en busca de tratamiento médico urgente.
Informe sobre la masacre de paramédicos
Esta semana las organizaciones independientes Forensic Architecture y Earshot han publicado un informe de setenta y tres páginas sobre la masacre de quince trabajadores de rescate palestinos en Tel al-Sultan, en el sur de Gaza, el 23 de marzo de 2025, presentando nuevas pruebas de lo sucedio. En el ataque Israel mató a ocho trabajadores humanitarios y de rescate de la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina, a seis de la Defensa Civil palestina y a un miembro del personal de la UNRWA, la agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos. El ejército genocida israelí se vio obligado a cambiar varias veces su versión sobre la emboscada tras el descubrimiento de los cadáveres en una fosa común, junto con sus vehículos aplastados, y la aparición de grabaciones de vídeo y audio realizadas por los trabajadores de rescate, informa Drop Site. Una investigación militar interna finalmente no recomendó ninguna acción penal contra las unidades del ejército responsables del ataque.
La investigación de Earshot y Forensic Architecture, según su informe, «ofrece pruebas detalladas sobre las circunstancias del incidente en Tel al-Sultan, incluidas ejecuciones extrajudiciales, un superviviente obligado a trabajar en un puesto de control militar israelí y los esfuerzos por ocultar, alterar y borrar las pruebas relacionadas con el ataque». Algunas de las conclusiones incluidas en el informe revelan, que los soldados israelíes «emboscaron y sometieron a los trabajadores humanitarios palestinos a un ataque casi continuo durante más de dos horas», a pesar de que los soldados nunca fueron objeto de disparos. «Se han documentado al menos 910 disparos en tres grabaciones de vídeo y audio del ataque». La gran mayoría de estos disparos, al menos 844, se realizaron en solo cinco minutos y treinta segundos.
Our new report in collaboration with Forensic Architecture (@ForensicArchi) is now live.
— earshot.ngo (@earshot_ngo) February 23, 2026
In the early hours of March 23, 2025, the Israeli Army conducted a series of attacks on clearly marked emergency vehicles and personnel in Tel al-Sultan, Gaza. Fifteen aid workers from the… pic.twitter.com/SK98alnYOl
Al menos el 93 por 100 de los disparos registrados en los primeros minutos del ataque fueron realizados directamente contra los vehículos de emergencia y los trabajadores humanitarios por soldados israelíes, añade el informe. Y durante este tiempo, al menos cinco tiradores dispararon simultáneamente. Los testimonios de los testigos sugieren que había hasta treinta soldados presentes en la zona. Además, los soldados israelíes «primero mantuvieron posiciones de tiro fijas desde un banco de arena elevado, luego caminaron hacia los trabajadores humanitarios mientras seguían disparando. Al llegar a la altura de los trabajadores humanitarios, los soldados se movieron entre ellos y los vehículos y ejecutaron a algunos de ellos a quemarropa, a tan solo un metro de distancia», señala Drop Site. Durante los treinta y siete días siguientes al ataque, uno de los dos supervivientes fue detenido sin cargos, torturado e interrogado en relación con el incidente en el campo de detención de Sde Teiman. Y en los días y semanas siguientes, la zona que rodeaba el lugar de la masacre se transformó aún más debido a la construcción por parte del ejército genocida israelí del «corredor de Morag» y de un centro de distribución de ayuda gestionado por la Gaza Humanitarian Foundation, explica el informe.
En declaraciones a Drop Site, el exfuncionario de la ONU en Palestina Jonathan Whittall, que formaba parte del equipo que se encontraba sobre el terreno, cuando se descubrió la fosa común cinco días después del ataque y que proporcionó pruebas a Forensic Architecture y Earshot para su investigación, afirmó: «Tras nuestro descubrimiento de la fosa común, la versión de las fuerzas israelíes cambió varias veces; nos dieron varias versiones de una mentira descarada». Whittall añadió: «Los hombres que recuperamos el año pasado en la Fiesta de Ruptura del Ayuno eran médicos. Los encontramos con sus uniformes, listos para salvar vidas, solo para ser asesinados por las fuerzas israelíes, que eran plenamente conscientes de su condición de protegidos. Esto ilustra un desprecio abominable por el derecho internacional, a tenor del cual cualquier palestino que se encuentre en una zona de evacuación designada por Israel es blanco de ataques, independientemente de su condición de civil. Ello pone de relieve la total falta de rendición de cuentas con la que operan estas fuerzas». Los gobiernos internacionales, dijo, «siguen armando y comerciando con un grupo dirigente acusado de genocidio, cuyos soldados han masacrados a médicos y los han enterrado en una fosa marcada por la luz de la sirena de la ambulancia que destruyeron». El pasado martes 24 de febrero el British Palestine Committee organizó un acto de presentación del nuevo informe en el Parlamento del Reino Unido.
Yesterday, the British Palestinian Committee hosted a launch event for @ForensicArchi and @earshot_ngo's groundbreaking new report in Parliament.
— British Palestinian Committee (@BritPalCommitt) February 25, 2026
FA and Earshot's research reveals shocking details regarding Israel's massacre of aid workers in Gaza in March 2025.
Crucially,… pic.twitter.com/FD2Zl5Xbp2
Además de ofrecer las conclusiones del informe, los investigadores incluyeron pruebas de que un avión de reconocimiento británico sobrevoló el lugar de la masacre solo dos días después de los asesinatos. El comité y los grupos de investigación exigen al gobierno británico, que «revele cualquier grabación realizada durante ese vuelo, ya que puede contener pruebas cruciales para llevar a los autores de la masacre ante la justicia por sus crímenes a tenor del derecho penal internacional. Los ponentes advirtieron de que no hacerlo ello podría constituir un delito de obstrucción a la justicia».
Las fuerzas genocidas israelíes matan a adolescentes
En cuanto a la Cisjordania ocupada, soldados y colonos terroristas israelíes han disparado y asesinado a dos adolescentes palestinos esta última semana. En la madrugada del domingo 22 de febrero, las fuerzas genocidas israelíes mataron a un joven palestino de 17 años en la localidad septentrional de Beit Furik.
De acuerdo con la información proporcionada por la organización Defense for Children International-Palestine (DCIP), Muhammad Wahbi Abdulaziz Hanani acababa de terminar las oraciones vespertinas en la mezquita de Zalmout el sábado por la noche, cuando las fuerzas israelíes llegaron a la zona en vehículos militares fuertemente blindados. Muhammad Hanani y otros jóvenes palestinos «supuestamente lanzaron piedras hacia los vehículos militares durante unos dos minutos antes de que las fuerzas israelíes abrieran fuego, alcanzando a Muhammad en la cabeza desde una distancia de unos cuarenta metros», declaró DCIP.
DCIP informó: «Los soldados se apresuraron hacia Muhammad, que yacía en el suelo, y registraron la zona antes de que llegara una ambulancia militar israelí y sus paramédicos militares comenzaran a administrarle los primeros auxilios». Poco después llegó al lugar una ambulancia palestina, pero los soldados israelíes impidieron a los paramédicos acceder al niño. «Tras varios minutos de discusión, los soldados israelíes permitieron a los paramédicos palestinos prestar primeros auxilios bajo su supervisión», afirmó DCIP. La ambulancia palestina trasladó a Muhammad al Hospital Gubernamental de Rafidia, en Nablus, pero se encontró con un puesto de control militar cerrado, lo cual retrasó el viaje varios minutos. El corazón de Muhammad se detuvo en la ambulancia y los paramédicos le practicaron reanimación cardiopulmonar hasta llegar al Hospital, donde los cirujanos le limpiaron la herida e intentaron detener la hemorragia, pero fue declarado muerto poco después de medianoche. Muhammad Hanani es el cuarto niño palestino asesinado por las fuerzas israelíes en la Cisjordania ocupada en 2026, según la documentación recopilada por DCIP. Las fuerzas terroristas y los colonos genocidas israelíes han matado a cincuenta y seis niños palestinos en la Cisjordania ocupada en 2025.
El 20 de febrero colonos terroristas israelíes dispararon y mataron a Nasrallah Abu Siyam, de 19 años, en la aldea de Mukhmas. Los colonos genocidas armados invadieron la aldea y atacaron a un agricultor. Abu Siyam y otros residentes intervinieron para defenderle, momento en el que llegaron las fuerzas genocidas israelíes y dispararon gases lacrimógenos, granadas sónicas y munición real. Un residente de la aldea, en declaraciones a Associated Press, dijo: «Cuando los colonos vieron al ejército, se animaron y empezaron a disparar balas reales». Añadió que los colonos golpearon con palos a los que ya estaban heridos después de que cayeran al suelo. Abu Siyam era ciudadano estadounidense, nacido en Filadelfia. Su familia ha exigido que se rindan cuentas por su muerte, mientras que el Departamento de Estado estadounidense dijo a los periodistas, que estaba «siguiendo de cerca la situación».
También en Cisjordania, colonos terroristas israelíes incendiaron y profanaron una mezquita en la aldea de Tell, al suroeste de Nablus, el pasado 23 de febrero.
At daybreak, Israeli settler militias torched the Abu Bakr Al-Siddiq Mosque in the town of Tell, southwest of Nablus in the West Bank, and scrawled threatening graffiti across its walls. pic.twitter.com/ksInDeUTNV
— Quds News Network (@QudsNen) February 23, 2026
Los colonos pintaron grafitis racistas en las paredes de la mezquita Abu Bakr al-Siddiq, incluyendo consignas como «El precio a pagar» y «Venganza».
During Ramadan, Israeli settlers set fire to Palestinian homes, cars in occupied West Bankhttps://t.co/L8yNHelfJc
— Middle East Monitor (@MiddleEastMnt) February 25, 2026
Se han denunciado otros ataques de colonos terroristas en Susiya, Masafer Yatta, Jerusalén y en Jalud, cerca de Nablus.
La belleza de la recuperación
Y, por último, queríamos destacar a las personas que expresan alegría, determinación y voluntad de recuperación en toda Palestina y en todo el mundo. En Gaza el fotógrafo Khames al-Refi capturó imágenes de palestinos realizando la primera oración Tarawih del Ramadán sobre las ruinas de la Gran Mezquita de la ciudad de Gaza, construida en el siglo VII y destruida en gran parte por los ataques israelíes durante los primeros meses del genocidio. Y la semana pasada, el joven cantante Mohammad al-Shabrawe recorrió las calles con sus amigos, cantando una canción sobre el orgullo y la dignidad de Gaza.
♥️The people of Gaza stand proud.
— Translating Falasteen (Palestine) (@translatingpal) February 22, 2026
mohamed_.alshabrawe (IG) pic.twitter.com/fhTWdTAI3z
«Por ti, tu pueblo se mantiene noble», canta. «Oh, nuestra inquebrantable Gaza, no hay forma de que Israel pueda tomar Gaza, lo ha declarado el pueblo de Gaza. Por ti, se levantará el asedio. Contigo, moriremos con la cabeza alta. Saldremos de debajo del muro. Lo ha declarado el pueblo de Gaza».
Recomendamos leer Mitchell Plitnick, «La ocupación estadounidense de Gaza ha comenzado», Jeremy Scahill y Jawa Ahmad, «Exclusiva: Hamás afirma que no se desarmará unilateralmente, mientras Trump y Netanyahu amenazan con reanudar la guerra genocida a gran escala», «El inquebrantable Nael Barghouti» y «Trump, Gaza y los Acuerdos de Oslo: un déjà vu», Huda Ammori, «Palestine Action: sabotaje a la industria bélica israelí», Ali Abunimah, «La Junta de Paz de Trump: multimillonarios, compinches y genocidas», Craig Mokhiber, «El mundo de rodillas: la «Junta de Paz» de Trump y los tiempos oscuros que se avecinan» y «La ONU abraza el colonialismo: análisis del mandato del Consejo de Seguridad para la administración colonial estadounidense de Gaza»; Qassam Muaddi, «Estados Unidos ha anunciado la «Fase 2» del alto el fuego en Gaza, que deja indiferente a los palestinos por su vacuidad y su inalterada violencia genocida» Michael Arria, «Veinte años de BDS: entrevista con Omar Barghouti, cofundador del movimiento», todos ellos publicados en Diario Red. Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Informes de la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Francesca Albanese, «Anatomía de un genocidio» (2024) y «De la economía de la ocupación a la economía del genocidio» (2025) y «Gaza Genocide: a Collective Crime» (2025). Ilan Pappé, «Fantasías de Israel. ¿Puede sobrevivir el proyecto sionista?» y «El colapso del sionismo», El Salto. Antony Loewenstein, El laboratorio palestino (2024). Baruch Kimmerling, Politicidio: La guerra de Ariel Sharon contra los palestinos (2004).
Este artículo se ha publicado originalmente en The Electronic Intifada y se publica aquí con consentimiento expreso de su editor.