La mayor apropiación ilegal y violenta de tierras por parte de Israel desde la Nakba

Colonos terroristas israelíes colocan alambre de púas y banderas para bloquear el paso de profesores y alumnos palestinos hacia su escuela en la aldea de Umm al-Khair, en Masafer Yatta, en la Cisjordania ocupada, 13 de abril de 2026 - Mosab Shawer / ActiveStills.

La tasa de creación de asentamientos ilegales en Cisjordania crece al mismo ratio exponencial que la violencia bélica desbordada de modo cada vez más incontrolado fuera de las fronteras del Estado terrorista israelí, uniendo de modo funesto una elite política criminal construida por la horma de las potencias occidentales con una punta de lanza colona, cuya composición de clase fascista se halla inervada por un sistema político construido sobre un bestialismo jurídico y constitucional sin precedentes

La situación en Cisjordania registrada durante los últimos meses es la culminación de décadas de destrucción de las formas, los medios y las comunidades de vida de la población palestina perpetradas por un Estado genocida incapaz de garantizar los derechos fundamentales a sus ciudadanos excepto empujándolos a ejercer todo tipo posible de violencia contra la comunidad humana, que intentan extirpar, aniquilar y expulsar de su territorio para construir un proyecto político, que no puede dejar de ser dictatorial, colonial y terrorista por definición, que cuenta con el apoyo de una densa red de instrucciones financieras y de un nutrido tejido empresarial occidental y que no cabe en la concepción democrática de los sistemas políticos construidos de acuerdo con el constitucionalismo democrático.

Israel está creando una situación de hechos consumados sobre el terreno en la Cisjordania ocupada a un ritmo más rápido que nunca. En marzo el llamado gabinete de seguridad de Israel aprobó en secreto el establecimiento de treinta y cuatro nuevos asentamientos –no unidades, sino asentamientos completos– en Cisjordania. La noticia de esta decisión no se hizo pública hasta la semana pasada, tras haber sido mantenida en secreto por el gabinete una vez aprobada, al parecer para intentar no provocar la reacción negativa de Estados Unidos durante las negociaciones para el alto el fuego con Irán. Se trata de la «mayor expansión colonial de la historia de Israel», afirmó el 9 de abril Francesca Albanese, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos Ocupados. Se trata de «la mayor limpieza étnica y de la mayor apropiación ilegal de tierras efectuada en Palestina desde la Nakba. Está ocurriendo. Ante nuestros ojos», continuó.

Antes de que el actual gobierno israelí asumiera el poder en 2022, existían ciento veintisiete asentamientos israelíes reconocidos en Cisjordania, de acuerdo con el grupo israelí Peace Now, que supervisa la actividad de despliegue de los mismos. Los treinta y cuatro asentamientos recién aprobados se sumarían a los sesenta y ocho que el actual gobierno israelí ya ha impulsado desde su formación, lo que elevaría a ciento dos el número total de los aprobados bajo esta administración, añadió Peace Now. Ello supone aproximadamente un aumento del 80 por 100 de la totalidad de los asentamientos existentes en Cisjordania impulsados únicamente por este gobierno. Se trata del «mayor número jamás aprobado de una sola vez», afirmó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, añadiendo que la construcción de esos asentamientos «amplía y consolida la anexión por parte de Israel del territorio palestino ocupado», añadiendo lo siguiente: «Israel debe cesar inmediatamente el establecimiento y la expansión de los asentamientos y revertir sus políticas de asentamiento evacuando a todos los colonos y poniendo fin a la ocupación del territorio palestino».

Terrenos privados y terrenos despoblados

De los treinta y cuatro asentamientos recién aprobados, nueve son puestos avanzados existentes, que se serán objeto de legalización, dos implican la ampliación de asentamientos ya establecidos y tres se separarán de los correspondientes asentamientos existentes como entidades independientes, según ha informado el diario de Tel Aviv Haaretz, que obtuvo una lista de los nuevos asentamientos, aunque el Estado israelí todavía no ha publicado los detalles. Los veinte restantes serían colonias totalmente nuevas exclusivas para judíos. Ocho de los asentamientos se construirán en terrenos palestinos de propiedad privada en contraposición a lo que se designa como las llamadas «tierras estatales», según informa Haaretz. Israel declara las tierras palestinas como «tierras estatales», desplegando una maniobra legal destinada a confiscar esas tierras mediante la interpretación de una ley de la era otomana, que se utilizó en un contexto completamente diferente hace dos siglos.

El 99 por 100 de las «tierras estatales» se ha destinado en realidad a l establecimiento de asentamientos israelíes, según datos obtenidos a través de una petición de dos organizaciones sin ánimo de lucro israelíes, informa Haaretz. Si bien la totalidad de los asentamientos israelíes en Cisjordania y en los Altos del Golán sirios son ilegales a tenor del derecho internacional y se consideran un crimen de guerra, lo que Israel denomina «puestos avanzados» a menudo se construyen sin siquiera obtener el permiso del Estado israelí y se consideran ilegales incluso de acuerdo con su propia legislación, al menos inicialmente. Estos puestos avanzados suelen comenzar con un pequeño grupo de colonos postulados entre los más extremistas, que se reúnen en una zona con estructuras y caravanas. Con el paso del tiempo, el gobierno israelí comienza a dotarlos de las infraestructuras básicas, como el suministro de agua y electricidad, allanando de hecho el camino para su reconocimiento como asentamientos oficiales. Este proceso se ha acelerado y agilizado bajo el mandato del ministro de Finanzas israelí de extrema derecha, Bezalel Smotrich.

El 6 de febrero de 2020 agricultores palestinos se manifiestan en la ciudad de Gaza contra la fumigación con herbicidas de sus cultivos por parte del Estado genocida de Israel. Por primera vez desde 2018, en enero de 2020 aviones israelíes habían fumigado con herbicidas durante tres días consecutivos determinadas partes de la Franja de Gaza, destruyendo los cultivos a lo largo del perímetro oriental de la misma - Mahmoud Ajjour / Imágenes de APA.

Los treinta y cuatro asentamientos recién aprobados se encuentran en la Zona C, según Peace Now. La Zona C constituye aproximadamente el 60 por 100 de Cisjordania bajo total control militar israelí, según lo estipulado por los Acuerdos de Oslo firmados en la década de 1990. Pero en la práctica, el ejército israelí controla toda Cisjordania y ha estado llevando a cabo incursiones y asaltos en las zonas más pequeñas donde la Autoridad Palestina tiene un control nominal del territorio. Seis de los nuevos asentamientos estarán en Jenin y otro en Tulkarm. Los campos de refugiados de esas ciudades del norte de la Cisjordania ocupada han quedado deshabitados después de que Israel iniciara una importante operación militar contra los mismos en enero de 2025.

Se trata de «una zona sin presencia israelí previa», informa Haaretz. El periódico señala que ello encaja con el plan para atraer nuevos colonos a la zona norte de Cisjordania bajo el lema «Un millón en Samaria», promovido por el Consejo Regional de Samaria, una autoridad local de los colonos. «Se prevé que su ubicación en medio de diversos pueblos palestinos requiera una presencia militar significativa, y que el acceso solo sea posible a través de esos pueblos o por carreteras destinadas a uso militar», informó Haaretz. Se espera que ello provoque un aumento de la violencia de los colonos contra la población palestina en esas zonas y, como resultado, desplazamientos forzosos de las mismas. Un análisis satelital publicado por la ONU a principios de marzo muestra cómo el ejército israelí está modificando el paisaje urbano del campo. Seis de los nuevos asentamientos se construirán en Ramala, sede de la Autoridad Palestina en la Cisjordania ocupada.

Los asentamientos son la máxima prioridad

La expansión de los asentamientos ha sido una de las máximas prioridades del actual gobierno israelí.

El Consejo Superior de Planificación, una agencia del organismo burocrático de la ocupación militar israelí encargada de impulsar la expansión de los asentamientos en Cisjordania, se reúne cada semana para impulsar nuevos planes. Anteriormente, el avance de dichos planes se efectuaba mediante cuatro reuniones anuales. Este cambio «no solo normaliza la construcción en los territorios, sino que también la acelera», afirma Peace Now. Desde principios del año pasado, el Consejo ha impulsado la construcción de casi 28.000 viviendas en la Cisjordania ocupada. Se trata de un «récord histórico», señaló Peace Now. Este cambio burocrático en la tramitación de las aprobaciones de los asentamientos se ha producido tras la modificación introducida por la actual administración israelí en junio de 2023, que eliminó de facto el requisito de la aprobación del ministro de Defensa israelí, que anteriormente era necesaria para tomar la decisión respecto a dichos planes. En diciembre, el gobierno acordó destinar aproximadamente 915 millones de dólares al desarrollo de los asentamientos durante los próximos cinco años.

Peace Now señaló que el aumento del gasto militar israelí tras la guerra con Irán ha obligado a recortar en otros ministerios, pero «a pesar de estos ajustes, la financiación de los asentamientos sigue garantizada», añadió el grupo. «Mientras el gobierno recorta presupuestos dentro de Israel, invierte dinero en los asentamientos. A pesar de que las comunidades del norte y del sur del país aún no han comenzado su recuperación, el gobierno financia nuevos asentamientos y puestos avanzados que Israel tendrá que en última instancia evacuar».

Este comportamiento del gobierno israelí no parece responder a las objeciones, en el mejor de los casos moderadas, de sus aliados estadounidenses y europeos con respecto a la anexión. Friedrich Merz, el canciller alemán, dijo el lunes que «he dejado claro» al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que «no debe haber una anexión de facto de Cisjordania». Esto provocó la ira de Smotrich, quien invocó el asesinato, la persecución y la guetización de los judíos por parte del gobierno alemán durante el Holocausto y las comparó con su crítica a la actual expansión de los asentamientos exclusivamente judíos de Israel en territorio palestino, que es ilegal a tenor del derecho internacional. «Los días en que los alemanes dictaban a los judíos dónde podían o no podían vivir han terminado y no volverán. No nos obligarán a vivir en guetos de nuevo y desde luego no en nuestra propia tierra», escribió Smotrich a Merz en Twitter/X.

Limpieza étnica

Estos acontecimientos se producen en un contexto de escalada de la violencia de los colonos contra la población palestina residente en Cisjordania. Al menos treinta y siete personas han sido asesinadas en Cisjordania en lo que va de año y al menos diez de ellas lo han sido a manos de colonos. «El hecho de que grandes grupos de colonos irrumpan en comunidades palestinas, maltraten a los residentes e incendien edificios es una atrocidad en sí misma», declaró este mes Philippe Lazzarini, director de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. «Pero lo peor es que estos actos atroces van acompañados de una impunidad total». Lazzarini añadió: «El Tribunal Internacional de Justicia ha dictaminado que la ocupación israelí de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, es ilegal y debe cesar. Sin embargo, los colonos se comportan de un modo desatado, los asentamientos se expanden y la anexión de facto se acelera».

El año pasado, la actividad de los asentamientos israelíes y la intensificación de la violencia de los colonos del Estado genocida israelí contribuyeron al desplazamiento forzoso de más de 36.000 palestinos en la Cisjordania ocupada. Los expertos en derechos humanos de la ONU han calificado tal comportamiento de una forma de limpieza étnica. «Este desplazamiento, impulsado por [el ejército genocida israelí] y por el terrorismo de los colonos respaldados por el Estado, está perpetrando una limpieza étnica en Cisjordania a través de ataques diarios contra la población palestina, que provocan la muerte, lesiones y acoso a mujeres y niños, así como la destrucción generalizada de hogares, tierras de cultivo y medios de vida palestinos», afirmaron. Los expertos en derechos humanos también han relacionado este desplazamiento con el enorme crimen, de proporciones similares, que se está cometiendo en Gaza. «La magnitud y el patrón de estas acciones, que se producen junto con el desplazamiento masivo de la población palestina de sus hogares y de sus tierras en Gaza, muestran una vez más la política generalizada de limpieza étnica en curso perpetrada en la totalidad del territorio palestino ocupado», añadieron.

Ya sea a través de la anexión de facto o de jure, el objetivo israelí siempre ha sido el mismo. La lógica subyacente del sionismo, al igual que sucede en cualquier movimiento colonial, es la expansión de los asentamientos y el desplazamiento de la población indígena para sustituirla por colonos. Todos los frentes israelíes, ya sea en Gaza, en Cisjordania o cualquier otro lugar, tienen en última instancia su origen en este objetivo.


Recomendamos leer Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Informes de la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, Francesca Albanese, «El genocidio como supresión colonial» (2024), «Anatomía de un genocidio» (2024) y «De la economía de la ocupación a la economía del genocidio» (2025) y «Gaza Genocide: a Collective Crime» (2025) y «Torture and Genocide» (2026). Ilan Pappé, «Fantasías de Israel. ¿Puede sobrevivir el proyecto sionista?» y «El colapso del sionismo», El Salto.

Este artículo se ha publicado originalmente en The Electronic Intifada y se publica aquí con consentimiento expreso de su editor.