35 años de ‘Haz lo que debas’ de Spike Lee: cine antirracista con una gran carga de reflexión
‘Do The Right Thing’ se estrenó en nuestras pantallas en octubre de 1989 y fue la cinta que consagró a Spike Lee. Ninguna de sus películas, ni siquiera la épica ‘Malcolm X’, generó tal debate y tal variedad de análisis
El 31 de mayo de 2020, Spike Lee publicó un breve vídeo en X, todavía twitter en aquel tiempo —por cierto, no intentéis verlo: Elon Musk, el felpudo de Donald Trump, lo ha eliminado de la cuenta— que intercala los momentos finales de tres hombres negros que murieron violentamente por asfixia mientras estaban bajo custodia policial. El primero de ellos, Eric Garner, fue estrangulado en Staten Island en 2014. El segundo, George Floyd, fue asfixiado por el agente oficial Derek Chauvin, al presionar con su rodilla el cuello de Floyd contra el pavimento durante 8 minutos y 46 segundos en Minneapolis el 25 de mayo de 2020. Ambos casos se convirtieron en poderosos símbolos de indignación contra el racismo institucional y ayudaron a impulsar las protestas y las acciones del movimiento #BlackLivesMatter en todo el país. El tercero, Radio Raheem, era un personaje ficticio interpretado por el difunto actor Bill Nunn en ‘Do The Right Thing’ —en el estado español, ‘Haz lo que debas’— que fallecía estrangulado por un agente de policía durante una pelea en la calle.
‘Do The Right Thing’ logró ser un éxito sin precedentes por cómo reflejó la ira caótica de la furia desatada y la terrorífica reacción de la brutalidad policial
La yuxtaposición de ficción y realidad no resultó discordante ni autocomplaciente; fue sorprendentemente, no solo perfecta sino profética. Una de las razones por las que ‘Do The Right Thing’ logró ser un éxito sin precedentes y 35 años después sigue siendo una historia que no deja indiferente y que tristemente no ha perdido un ápice de actualidad, es por cómo reflejó en una secuencia realmente impactante la ira caótica de la furia desatada y la terrorífica reacción de la brutalidad policial.
En el cine americano, solo se había tocado hasta entonces muy tangencialmente —‘Matar a un ruiseñor’ de Robert Mulligan o ‘En el calor de la noche’ de Norman Jewison— la cuestión del racismo institucional, hasta que se estrenó ‘Do The Right Thing’, que además de la controversia que generó, planteó el problema del racismo y de sus consecuencias de manera en absoluto esquemática ni maniquea: abiertamente, sin dejarse llevar por ninguna clase de corrección política ni sermoneando ni a unos ni a otros.
La trama se desarrolla durante las 24 horas de una jornada veraniega en el barrio de Bedford-Stuyvesant en Brooklyn, caracterizada por un calor extremo y que amanece despertándose con la radio local, cuyo DJ, Mr.Love Daddy, impagablemente interpretado por un todavía casi desconocido Samuel L.Jackson es un testigo omnipresente de todo lo que va a suceder en ese conflictivo día. Acertadísimo el guiño cómplice del DJ —se nota que Lee escuchó buena radio de adolescente— al mítico locutor de rock Wolfman Jack, imitando los célebres aullidos que hicieron famoso al hombre lobo de la radio.
A partir de ahí la película va narrando la actividad cotidiana de los habitantes del barrio, la gran mayoría de ellos negros, en torno a la popular pizzería de Sal, un emigrante italiano que regenta el negocio con sus dos hijos. Mookie, el personaje al que da vida el propio Spike Lee, trabaja para Sal repartiendo pizzas por el barrio. Uno de los amigos de Mookie, “Chicharra”, está en una cruzada política para obligar a Sal a poner fotos de hombres negros en las paredes de la pizzería mientras que otro, Radio Raheem, se pasa el día deambulando por el barrio con un equipo de música a todo volumen escuchando a Public Enemy. Otros personajes que pueblan la trama son una pareja de emigrantes coreanos propietarios de un supermercado y un viejo vagabundo borracho al que todos llaman “el alcalde”, que trata infructuosamente de ganarse los favores de una anciana mujer a la que se conoce como “Hermana Madre”.
‘Do The Right Thing’ hace lo que todas las grandes películas deben hacer: gritar con una voz fuerte que exige ser escuchada
El desarrollo de la historia muestra un día de supuesta rutina de cada uno de ellos, sus problemas y discusiones hasta que hacia el final de la historia, ya de noche, se produce una discusión entre Sal y Radio Raheem, que se niega a quitar la música de la radio que siempre lleva con él en la pizzería. La discusión degenera en una violenta pelea entre ambos que acaba en la muerte de Raheem cuando interviene la policía y al reducirle, le matan por asfixia. Estos hechos provocan un estallido de violencia de todos los vecinos negros contra Sal e incluso muchos de los que se consideraban sus amigos destrozan la pizzería y la incendian. Una vez más, la intervención policial provoca una revuelta urbana que es contundentemente sofocada y deja al barrio sumido en la frustración, el dolor y la furia.
Los hechos que se narran y el título de la película constituyen la esencia del problema que Spike Lee quiere plantear. ¿Hacer lo que se debe hacer? ¿Hacer lo correcto? ¿Quién y como? Cuando Radio Raheem y Chicharra irrumpen en la pizzería en actitud amenazadora y provocadora de Sal, no están haciendo lo correcto. Cuando Sal usa un bate de béisbol para destrozar el equipo de música de Raheem, no está haciendo lo correcto. Cuando la policía usa una fuerza excesiva, lo que resulta en la muerte inútil y absurda de un hombre, no está haciendo lo correcto. Y cuando Mookie permite que su frustración y dolor se desaten iniciando el destrozo del local, no está haciendo lo correcto.
Decía Mao Tse Tung que una sola chispa puede incendiar toda una pradera. Nunca como en esta historia se cumple tal aseveración y ahí está la clave de la originalidad y la honestidad con la que Spike Lee expone el problema. Las tensiones acumuladas que provoca el racismo preexistente desembocan en un rapto de enajenación de la que en parte todos son culpables y que a todos les destroza la vida. Uno de los grandes éxitos de Lee con esta película es que es capaz de presentar a cada personaje, independientemente de su raza, género o edad, con tridimensionalidad y un cierto grado de simpatía. Nadie es demonizado ni enaltecido. No se culpa ni se exonera a ninguno de los acontecimientos que suceden. Se muestra que cada individuo que aparece en pantalla tiene buenas y malas cualidades y llegamos a entender qué los motiva en sus decisiones, incluso si no estamos de acuerdo con ellos. Esta es una cualidad poco común en cualquier película, especialmente en una que trata sobre conflictos raciales. Sería muy fácil convertir a Sal y a sus hijos en villanos de cartón piedra, pero entonces ‘Do The Right Thing’ habría sido simplemente otra película de "nosotros contra ellos", y no la obra maestra provocadora que es.
Se ha criticado a Lee por su perspectiva confusa, que cita a lo largo de la película las visiones opuestas de Martin Luther King y Malcolm X, pero su intención con esta película es resaltar el problema y crear conciencia de su gravedad, no tanto ofrecer una solución. Si se supiera la respuesta, no habría necesidad de hacer la pregunta. ‘Do The Right Thing’ hace lo que todas las grandes películas deben hacer: gritar con una voz fuerte que exige ser escuchada. En este caso, cualquiera que escuche nunca olvidará lo que dice esa voz.