Apoyar
Fútbol

Antony y el Betis: su lugar en el mundo

El jugador brasileño está viviendo unos meses extraordinarios en el club, marcando 8 goles y siendo decisivo en partidos clave, como con su golazo por la escuadra en el tiempo añadido frente al Espanyol
El jugador del Betis, Antony Dos Santos - Matthieu Mirville / Zuma Press / ContactoPhoto
El jugador del Betis, Antony Dos Santos - Matthieu Mirville / Zuma Press / ContactoPhoto

En 'Un lugar en el mundo', gran película de 1992 dirigida por Adolfo Aristarain, una familia ha vuelto a Argentina tras haber vivido unos años en Madrid, exiliada por la dictadura. Vive en Valle Bermejo, una pequeña localidad lejos de las grandes ciudades. Mario es maestro (Federico Luppi), Ana es médico (Cecilia Roth) y viven con su hijo Ernesto (Gastón Batyi).

Allí viven muy integrados. Mario da clases a los niños y forma parte de una cooperativa con trabajadores de las tierras de la zona. Toda la familia siente allí lo que es vivir con el saludable concepto de comunidad.

En un momento, Mario le cuenta a su hijo que han decidido que el chico se irá con su madre a vivir a Buenos Aires para que pueda estudiar secundaria. Le dice conmovido a su hijo que se seguirán viendo mucho, pero que él se va a quedar, pues “Cuando uno encuentra su lugar, ya no puede irse”.

En el caso del fútbol, a veces ocurre que un jugador y un club parece que se estuvieron esperando desde siempre, que desde el primer momento en que un jugador llega a un club encaja, es querido por todos y logra un gran rendimiento.

El jugador brasileño cedido por el Manchester United está vivienda unos meses extraordinarios en el club

Si Diario Red puede publicar lo que casi nadie más se atreve, con una línea editorial de izquierdas y todo el rigor periodístico, es gracias al apoyo de nuestros socios y socias.

Ese es sin duda el caso de Antony dos Santos, jugador brasileño que llegó al Betis en este pasado mercado de invierno, cedido por el Manchester United, y que está viviendo unos meses extraordinarios en el club, habiendo marcado 8 goles, repartido 5 asistencias y siendo decisivo en partidos clave, como con su golazo por la escuadra en el tiempo añadido frente al Espanyol o sus dos goles y su asistencia en la semifinal de la Conference League ante la Fiorentina.

Antony creció en Sao Paulo, en Inferninho, una de las favelas más peligrosas del mundo. Vivió situaciones muy difíciles de asumir para un niño, pero pudo escapar de aquello siendo persistente en su sueño: quería ser jugador de fútbol. Y lo logró. Llegó a jugar en el Sao Paulo, donde destacó en categorías inferiores hasta llegar al primer equipo y llamar la atención del Ajax, que le hizo dar el salto a Europa. Fue entonces cuando Antony se tatuó la palabra “iluminado” en el cuello, por haber tenido la oportunidad de escapar del truculento destino que le esperaba en Inferninho y lograr ser un jugador destacado. Y lo fue en el Ajax, donde ganó varios títulos, y también en la selección olímpica de Brasil, con la que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021. Su carrera progresaba a un ritmo tan rápido que, en verano de 2022, el Manchester United pagó 95 millones de euros por él. Era uno de los jugadores del momento, pero, tras un prometedor inicio en Inglaterra, su carrera se frenó. Poco a poco dejó de sentir confianza en su juego, ya no era el extremo zurdo, persistente y desequilibrante de siempre. Tuvo varios entrenadores y con ninguno llegó a recuperar su nivel anterior.

Y entonces apareció el Betis. Contó Antony que le llamó el entrenador, Pellegrini, y le mostró mucha confianza en poder recuperar su juego. También habló con Isco y con Bartra, dos de los jugadores más importantes de la plantilla, que le expresaron afecto y le animaron a llegar al equipo.  

Y así pasó que Antony, tras varios años sin brillar, llegó en invierno cedido a un Betis donde todos le esperaban con los brazos abiertos, incluida la afición. Y, desde el primer partido, Antony se mostró muy activo y con confianza, pidiendo la pelota y encarando a sus rivales, en un equipo cuyo estilo de juego ofensivo es ideal para que pueda mostrar sus virtudes. Pasó muy poco tiempo para que la afición del Betis, siempre entregada a sus jugadores más queridos, le cantase “¡Antonio, quédate!”.

Y Antony explicó qué pasó para que se produjera un cambio tan evidente en su juego con respecto al que pudo mostrar en el Manchester United: “Lo que me tiene más feliz es que me he encontrado de nuevo, estar disfrutando todos los días. Las cosas salen bien cuando estamos felices, contentos. Estoy muy feliz por la confianza que me han dado”.

El Manchester United, tras haber pagado 95 millones de euros por el jugador, es muy difícil que acepte otra cesión o le venda por poco dinero al Betis

La gran segunda parte de la temporada que ha realizado en el Betis ha hecho que muchos grandes clubes se interesen por él, conscientes de que el Manchester United, tras haber pagado 95 millones de euros por el jugador, es muy difícil que acepte otra cesión o le venda por poco dinero al Betis.

El jugador dice que tiene ganas de seguir aquí, pero todos son conscientes de que es muy difícil que el Betis pueda llegar a convencer al United para que el jugador continúe, excepto que él pueda conseguirlo de alguna forma.

¿Debería el jugador aceptar la lógica tentación de ir a algún gran club o le convendría quedarse en el Betis, aún ganando menos dinero y teniendo menos opciones de lograr grandes títulos? 

Al final de la película que cité al principio, se ve a Ernesto volver a Villa Bermejo, ya de mayor, y se escucha su voz en off mientras visita en el cementerio a su padre: “Me gustaría que me dijeras cómo hace uno para saber cuál es su lugar. Yo por ahora no lo tengo. Supongo que me voy a dar cuenta cuando esté en un lugar y no me pueda ir”.

Dice Antony que antes de llegar al Betis sabía que sería feliz aquí. “Lo más importante es irme a dormir sonriendo”, añade. 

Tal vez esa sea la señal definitiva de que uno ha encontrado su lugar en el mundo, de que no necesita más y de que lo que le corresponde es quedarse en él para cuidarlo y así seguir siendo feliz.