Fascismo

Ataque sionista contra la Taberna Garibaldi: un individuo armado con una llave inglesa y una piedra agrede al encargado y rompe el escaparate

Así ha quedado el escaparate de la Taberna Garibaldi tras el ataque fascista
Desde el entorno del local denuncian que se trata de un ataque de carácter político, dirigido contra un espacio conocido por su posicionamiento antifascista, contra el genocidio perpetrado por el estado de Israel y solidario con el pueblo palestino

La Taberna Garibaldi, conocido espacio antifascista y de encuentro cultural en el céntrico barrio de Lavapiés en Madrid, ha sufrido esta mañana una agresión violenta por parte de un individuo que irrumpió en el local armado con una llave inglesa y una piedra, provocando destrozos materiales y agrediendo físicamente al encargado del establecimiento. El agresor fue detenido por la Policía Nacional.

Según han confirmado fuentes presentes en el lugar, la persona accedió al interior del local y, posteriormente, agredió al trabajador en la cabeza en la calle. El individuo arrojó la piedra desde el exterior rompiendo uno de los cristales del escaparate. El detenido justificó su acción acusando a la Taberna Garibaldi de cometer “delitos de odio” por exhibir en su fachada un cartel en el que se indica que los sionistas no son bienvenidos.

Desde el entorno del local denuncian que se trata de un ataque de carácter político, dirigido contra un espacio conocido por su posicionamiento antifascista, contra el genocidio perpetrado por el estado de Israel y solidario con el pueblo palestino, y subrayan que la acción no puede entenderse como un incidente aislado, sino como parte de un clima creciente de hostigamiento. En este sentido, cabe recordar que hace pocos días, David Castillo uno de los guardaespaldas de Vito Quiles se hizo una foto en la entrada haciendo el saludo fascista. Además, es miembro de la agrupación ultraderechista Supporters del Betis y de la grada fans del Real Madrid.

Desde la Taberna Garibaldi han reiterado su compromiso con los valores antifascistas y han advertido de que no permitirán que la violencia ni la intimidación condicionen su actividad, al tiempo que han registrado la debida denuncia en una comisaría céntrica de la capital madrileña.

El suceso vuelve a situar en el centro del debate la protección de los espacios sociales y culturales frente a la violencia del fascismo, así como la responsabilidad institucional y mediática ante el blanqueamiento de discursos de odio que, en ocasiones, terminan traduciéndose en agresiones directas.