La policía reprime a un cantante en Zaragoza por denunciar el racismo institucional
Este viernes 13 de junio en el multicultural barrio de las Delicias de Zaragoza, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) realizaba un acto para reflexionar sobre los cuidados en el trabajo. Dicho acto legalmente autorizado incluía entre sus actividades un concierto de un cantautor, Daniel Antón, perteneciente al grupo de folk Crebazando Muros.
Cuando estaba actuando Daniel, irrumpieron dos furgones y un coche patrulla de la Policía Nacional que, tras bajarse, comenzaron a identificar y registrar a personas racializadas que se encontraban presenciando el acto.
Tras este incidente, el cantautor denunció por el micrófono que estas prácticas “no son algo puntual”, sino que ocurren “todos los días en el barrio”. Añadió que “es lamentable, porque, lejos de solucionar los problemas, generan más sensación de inseguridad y malestar”.
Quince minutos después de marcharse, los agentes volvieron a irrumpir en el acto teniendo y esta vez su objetivo era Daniel, quien minutos antes había denunciado públicamente estas prácticas. Una vecina, testigo de los hechos, nos relata: “Antes de que la Policía se fuera la primera vez, un agente miró a Daniel e hizo un gesto como diciendo ‘te vas a enterar’. Poco después, regresaron y le ordenaron: ‘¡Tú, el de la guitarra, baja!’”.
El cantante, que ha hablado con Arainfo y Diario Red, ha explicado que la Policía le acusaba de haberles faltado el respeto e insultado, y le exigieron bajar del escenario amenazándole con que “iba a tener muchos problemas”. Pero tras bajar, la hostilidad continuó y se lo querían llevar a otro lugar, fuera de los focos del público y de las cámaras: “Un policía me dijo: ‘Te vas a venir tú conmigo allí y vamos a hablar a solas’. Me lo dijo tan amenazante que ya sospechaba que me quería agredir físicamente cuando nadie lo viera.”
El cantante expresó a la Policía que “lo sentía” pero que no había motivos para que llevárselo y pidió que le explicaran allí lo que le tenían que decir. Tras expresar su negativa a ser llevado a otro lugar, la violencia policial aumentó y los agentes le empezaron a agarrarle de los brazos y a tirar de él con fuerza para llevárselo. El público, asombrado y perplejo por lo que estaba haciendo la Policía, reaccionó de forma inmediata gritando que pararan: “Los policías empezaron a tirar de mí de manera violenta de los brazos para sacarme, hasta que la gente empezó a gritarles ‘fuera’ y a decirles que cesaran, ya que no había ninguna razón de ser”.
La ‘actuación’ policial se intensificó y, pese a los esfuerzos de diálogo de Antón y otras personas del público, los agentes formaron un cordón policial para separar y aislar a Daniel del resto de los asistentes al acto.
Entre el público había personas mayores vulnerables y familias con niños y niñas pequeños, algunos de los cuales terminaron llorando y mostrando síntomas de ansiedad, según denunció el presidente de la HOAC, Rafa Nogués, testigo directo de todos estos hechos.
Durante el altercado el agente principal continuó acusando a Antón de haber “insultado y faltado el respeto a la Policía” e incluso cuenta que el agente le dijo que se “callará”, que no quería hablar con él y que se “iba a cagar”.
Tras el escándalo provocado por los agentes, estos finalmente se retiraron, y Daniel pudo finalizar el concierto, aunque no sin consecuencias: “Se fueron y pudimos terminar el acto de aquellas maneras. Sospechamos que incluso nos pueden poner una multa, pese a todo el malestar que generaron.”
Posteriormente, vecinos relatan que agentes de la Policía Local llegaron al lugar y, tras conocer lo ocurrido, afirmaron que “no era necesario emplear tanta fuerza, sino dialogar”.
En un comunicado, la HOAC, que ha presentado una queja formal ante el Defensor del Pueblo por ocurrido, denunció que los agentes “empujaron a varias personas mayores, algunas con bastón, y a madres con niños pequeños, que acabaron llorando y sufriendo síntomas de ansiedad”, como hemos mencionado anteriormente.
La HOAC denuncia también que “ningún agente se identificó” pese a las solicitudes del público y que no ofrecieron “una explicación clara o justificada para su intervención, más allá de la afirmación sin fundamento de que el cantante había ‘insultado’ a la Policía”.
Daniel también forma parte de la Red de Apoyo Delicias, una red nacida durante la pandemia de COVID-19 que busca tejer lazos de solidaridad en el barrio. Recientemente, esta red lanzó una campaña para denunciar el acoso policial que se vive en las calles del barrio y el malestar que estas prácticas provocan.
Tras lo ocurrido, tanto la organización del evento como Daniel están recibiendo un gran apoyo y muestras de solidaridad, tanto de vecinos y vecinas del barrio, que aseguran que “esto no pasa en una democracia”, como de diferentes puntos del Estado.
La actuación de la Policía Nacional en Zaragoza pone de nuevo a la ciudad en el punto de mira por el racismo institucional y la represión contra quienes defienden valores solidarios, antirracistas, de igualdad y los derechos humanos. Un caso destacado, denunciado por organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, es el de ‘Los 6 de Zaragoza’, donde varios jóvenes llevan más de un año en prisión, condenados a casi cinco años solo por manifestarse, tras un montaje policial. Este no es un hecho aislado, sino parte de una constante, ya que la ciudad acumula numerosos casos de represión policial.