Vito Quiles cerrará la campaña del PP para las elecciones de Aragón
Vito Quiles protagonizará el acto de cierre de campaña del Partido Popular de Aragón, con un evento titulado «DE-KÑAS» organizado por Nuevas Generaciones, las juventudes populares. Así, los líderes del Partido Popular, en clara competición con Vox, legitiman las agresiones del agitador de ultraderecha, que está siendo actualmente investigado judicialmente en diversos casos de hostigamiento y amenazas contra personalidades públicas de izquierdas y cuyo comportamiento ha sido denunciado por asociaciones profesionales y le ha valido la apertura de expedientes en el Congreso por mala praxis.
Quiles ya estuvo hace apenas dos días en Zaragoza con el objetivo de acosar a Pablo Iglesias tras la celebración de un acto de campaña de Podemos de cara a las elecciones de este domingo en el que participaba el exvicepresidente. Lejos de condenar o desmarcarse de estas prácticas, el PP aragonés premia al acosador con un lugar destacado en su acto de fin de campaña.
La presencia de Quiles en el cierre de campaña no es algo anecdótico. Se produce en un contexto en el que, como informaba este diario, entre 2023 y 2025 el Gobierno de Jorge Azcón ha destinado más de 350.000 euros de dinero público a medios de ultraderecha mediante contratos menores. Entre ellos se encuentra EDA TV, el medio en el que trabaja Quiles, que ha recibido 23.495 euros de fondos públicos. Esta relación económica entre el Ejecutivo autonómico y el ecosistema mediático ultraderechista refuerza la normalización institucional de figuras dedicadas al hostigamiento político.
El evento de cierre se celebrará en Zaragoza y contará con la presencia de los principales dirigentes del Partido Popular, entre ellos Alberto Núñez Feijóo, Jorge Azcón y la alcaldesa Natalia Chueca. La decisión de incorporar a Quiles sitúa al PP aragonés en una estrategia de legitimación de discursos autoritarios y de prácticas de acoso como herramienta política.
Junto a Quiles, el PP ha invitado también al grupo musical Los Meconios, conocido por interpretar una canción cuyo estribillo reivindica «volver al 36», una consigna habitual en ambientes de ultraderecha que enaltece el golpe de Estado franquista que dio inicio a la dictadura. La banda ya actuó en un acto de Vox en 2022, lo que provocó denuncias de organizaciones memorialistas por considerar que se trataba de un caso de exaltación del franquismo.
Desde sectores antifascistas, memorialistas y de izquierdas se ha denunciado que el PP esté utilizando su cierre de campaña para legitimar figuras dedicadas al hostigamiento político y a la banalización del franquismo. La Plataforma de Acción por la Memoria de Aragón (PAMA) ha cargado contra la «deriva» del PP aragonés «hacia las posiciones más reaccionarias y ultraderechistas» y ha exigido «respeto a las víctimas del franquismo y a la vigente Ley de Memoria Democrática».
Por su parte, preguntado por la presencia de Quiles en el acto de esta tarde, Jorge Azcón ha respondido hablando de Zapatero. «Lo que a mí me sorprende del PSOE es que el señor Zapatero no haya venido a esta campaña electoral, referente del socialismo, ni presidentes de otras comunidades autónomas como los de Asturias y Castilla La Mancha, Adrián Barbón y Emiliano Page» ha respondido. Ante la insistencia de los periodistas, que señalaban el acercamiento del PP a los postulados de Vox, Azcón lo ha negado. «El PP no tiene nada que ver con Vox» ha declarado, pese a incluir en el acto la presencia de un grupo musical que, como se informaba, ya participó en un acto de Vox en 2022. «En el PP entendemos que la gente esté enfadada, pero nosotros no vamos a gritar, sino a trabajar, por eso no tengo nada que ver con lo que Vox ha defendido esta campaña (…) y voy a seguir trabajando para que haya un cambio político en este país que mejore la convivencia, que una a los españoles y que no les divida», ha declarado Azcón.
Mientras el PP insiste en proyectar una imagen de centralidad política, sus decisiones muestran otra realidad: la asunción de referentes del entorno ultra como parte de su estrategia electoral. La invitación a un acosador mediático financiado con fondos públicos y a un grupo que enaltece el golpe de 1936 convierte el cierre de campaña en un acto con un mensaje inequívoco: el franquismo y el acoso ideológico ya no son una línea roja, sino un instrumento para disputar el espacio político a la extrema derecha.