Agresión EEUU contra Venezuela

Trump y Maduro hablaron por teléfono la semana pasada, según The New York Times

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela y Donald Trump, presidente de EE.UU.
Se trata del primer acercamiento entre los mandatarios. Con la llamada se estarían explorando vías diplomáticas en contraste con las acusaciones de narcotráfico y en medio de una escalada de las operaciones militares estadounidenses en el Caribe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo la semana pasada una conversación telefónica con el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, según reveló The New York Times. El contacto se habría desarrollado en términos “correctos” a fin de abrir un canal de diálogo en un escenario de múltiples agresiones estadounidenses entre acusaciones infundadas de narcotráfico y despliegues militares más expansivos. 

La llamada, en la que también habría participado el secretario de Estado Marco Rubio, una figura clave en la línea dura hacia Venezuela, exploró la posibilidad de un eventual encuentro bilateral en territorio estadounidense, aunque sin fecha ni acuerdo concreto.

El intercambio se produce mientras Estados Unidos refuerza su presencia en el Caribe y mantiene una estrategia de presión que combina amenazas directas con insinuaciones de intervención en suelo venezolano. “Si podemos salvar vidas, si podemos hacer las cosas por las buenas, está bien. Y si tenemos que hacerlo por las malas, también estaría bien”, afirmó Trump esta semana, insistiendo en su doble vía de ultimátum y diálogo.

La naturaleza de esa estrategia se evidenció nuevamente el jueves, cuando el mandatario anunció que su gobierno planea “muy pronto” detener por tierra a presuntos narcotraficantes vinculados a Venezuela, después de semanas de operaciones marítimas que han dejado más de 80 muertos a bordo de lanchas pesqueras. Los ataques, celebrados por Trump como un éxito, han sido cuestionados por expertos en derecho internacional y por organismos de la ONU, al al ser calificados como ejecuciones extrajudiciales. Mientras tanto, el presidente estadounidense insistió en endurecer su ofensiva: “Les hemos avisado: Dejen de mandar veneno a nuestro país”.

En Caracas, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha denunciado los movimientos militares como una amenaza directa y ha respondido movilizando a sus fuerzas armadas y a la población civil. El liderazgo chavista insiste en su mensaje de resistencia frente al “imperialismo” y en la necesidad de unidad interna ante un posible escenario de intervención. “Estamos obligados a estar unidos”, proclamó Maduro esta semana ante miles de militantes revolucionarios. 

Por ahora, la llamada entre ambos presidentes representa un gesto inusual tras meses de confrontación abierta y directa, pero no necesariamente un cambio estratégico. Sin detalles adicionales sobre el contenido del diálogo, la relación entre Washington y Caracas continúa navegando entre la presión militar, la retórica de amenaza y una diplomacia en pausa.