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Movilización masiva en Vitoria contra la presencia del Maccabi de Tel Aviv

La plataforma Palestinarekin Elkartasuna lleva meses trabajando en aunar fuerzas y apoyos para la movilización, que ha sido de las más multitudinarias de las realizadas durante las visitas habituales del equipo sionista al País Vasco

A las seis y cuarto comenzaba a llover en Vitoria- Gasteiz, justo quince minutos antes de que diese inicio la manifestación en favor de Palestina que durante más de una hora recorrería la periferia de la ciudad. A las 20 horas el Maccabi de Tel Aviv disputaba un partido de la euroliga contra el Baskonia, pero el baloncesto se tornó lo menos importante en una tarde de mucho frio y de exigencia social por un boikot deportivo a favor de Palestina.

Así lo pedían los convocantes de la plataforma Palestinarekin Elkartasuna, quienes llevan meses trabajando en aunar fuerzas y apoyos para la movilización, que ha sido de las más multitudinarias de las realizadas durante las visitas habituales del equipo sionista al País Vasco. “El boicot deportivo es fundamental porque es una forma de romper las complicidades con Israel, bajo la excusa del deporte y la cultura no se puede blanquear el genocidio al pueblo palestino”, denunciaba el portavoz de la plataforma, Xabi Losada, quien se mostraba, además, satisfecho por la respuesta de la ciudadanía.

“Seguiremos ejerciendo el boikot hasta conseguir la libertad de Palestina y no permitiremos normalizar la presencia de los genocidas israelíes en nuestra ciudad y nuestros campos”

Cientos de adhesiones de colectivos sociales y personas referentes del mundo de la cultura y el deporte, a las que, en esta ocasión, hay que sumar más de una treintena de club deportivos, “lo que es un salto cualitativo porque muchas veces en los clubes prefieren mirar a otro lado y no ‘meterse en política’”, aseguraba Losada. Junto a las furgonetas de la Ertzaintza que se amontonaban en los aledaños de la manifestación se podía ver también algún que otro autobús de clubes deportivos que venían desde otros lugares del País Vasco.

Fuerte dispositivo policial

La manifestación comenzó puntual y fue escoltada hasta el campo de baloncesto por un fuerte dispositivo policial, más de diez furgonetas de la Ertzaintza abrían paso a los manifestantes que no dejaron de gritar a pesar del frío y el viento. Según la marcha iba acercándose al campo, aumentaban los efectivos policiales, llegándose a contabilizar un policía antidisturbios por cada dos metros. Horas antes, también, la Ertzaintza desplegaba otro dispositivo policial, pero esta vez en los alrededores del hotel donde estaba alojado el Maccabi de Tel Aviv. De hecho, es habitual que las visitas de este equipo cuenten con un fuerte protocolo de seguridad y sus trayectos sean escoltados por la Ertzaintza, cortándose las calles peatonales e impidiendo el paso a los transeúntes. Generalmente, además, el equipo viaja con sus agentes de seguridad, el Mosssad, que se encargan de su seguridad y de realizar trabajos de inteligencia.

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En cuanto los manifestantes comenzaron a avistar el Buesa Arena de fondo aumentaron los gritos y consignas a favor de Palestina y se podía ver, especialmente emocionadas, a varias vecinas palestinas que acudieron con sus hijos a la manifestación y quienes aprovechaban para dar declaraciones y hacerse fotos con los corresponsales de Al Jazeera y Alaraby TV, quienes habían acudido a la capital a hacer la cobertura. Muath Hamed, de Alaraby TV, reconocía que “en Palestina estas imágenes son recibidas como un respiro de esperanza”.

Boicot completo y pedagogía estratégica

Ya en las inmediaciones del campo, los manifestantes fueron desviados del camino central de la entrada y acordonados entre vayas, en donde se les permitió manifestarse, pero no salir del reciento que se encontraba fuertemente rodeado de policia. Allí leyeron el comunicado, con el partido ya empezado, y apelaron a responsabilidad del club baskonista. Desde la plataforma han intentado abrir un diálogo con la dirección del club con el objetivo de hacerles ver su “complicidad con Israel” y pedirles no disputar el partido en señal de protesta, pero “no ha surgido efecto”. En enero mantuvieron una reunión con el club, quien se comprometió a “no poner trabas a la libertad de expresión, pero no asumió ninguna medida más”. Es habitual introducir banderas palestinas, kufiyas y otros elementos representativos al campo en apoyo a Palestina. En otras ocasiones, el propio equipo de seguridad del Baskonia ha impedido su entrada. Ayer, sin embargo, se pudieron ver muchas banderas entre los aficionados. Eso sí, la bandera palestina está reconocida por la ONU, por lo que no hay ninguna normativa que impida que ésta pueda ser hondeada en un campo de baloncesto. Retirarla a los aficionados es una medida, exclusivamente discrecional.

El partido comenzaba mientras los aficionados se negaban a entrar como medida de protesta. Gradas vacías, gritos a favor de Palestina y pitidos cuando el Maccabi tenía el balón entre manos. La propuesta inicial de la principal peña, Indar Baskonia, era no acceder al campo hasta pasado el primer cuarto, sin embargo, a última hora decidieron ausentarse durante todo el encuentro como forma de protesta después de que la Ertzaintza les retirase una pancarta previamente autorizada.

El partido culminó con victoria del Baskonia y con toda una afición mojada y afónica por gritar a favor de Palestina. “Seguiremos ejerciendo el boikot hasta conseguir la libertad de Palestina y no permitiremos normalizar la presencia de los genocidas israelíes en nuestra ciudad y nuestros campos”, concluía Xabi Losada.